Ley Mordaza – Gag Law
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    Castro justicia

    Castro justicia

    Jueves, 09 de Agosto de 2012 14:56

    Escrito por Hildebrando Chaviano Montes

    Cuba actualidad, El Vedado, La Habana, (PD) Es cierto que Ángel

    Carromero Barrios y Jens Aron Modig no eran los clásicos turistas

    europeos buscadores de sol y sexo a que estamos acostumbrados por acá.

    Ambos venían en una misión sin egoísmos, la de apoyar proyectos de la

    disidencia cubana como el Movimiento Cristiano Liberación, dirigido por

    Oswaldo Payá Sardiñas, promotor del Proyecto Varela, vilipendiado sin

    ser dado a conocer en la prensa cubana.

    El mencionado proyecto, que junto al resto de su obra le valió a Payá el

    Premio Sajarov otorgado por el Parlamento Europeo, fue en su momento el

    esfuerzo pacífico más significativo por lograr cambios democráticos en

    nuestro país. Eso bastó al régimen de los Castro para señalarlo como un

    enemigo a muerte.

    Los que el cubano llama mercenarios son personas que se han

    cansado de que el ciudadano esté en función del Estado y no como debería

    ser, y de que el futuro de sus hijos esté en manos de dirigentes

    corruptos e ineptos que sostienen por la fuerza un sistema

    político-económico inviable desde hace mucho tiempo.

    Para defender este sistema, el gobierno cubano declara fuera de la ley

    el acceso libre a , la preparación de profesionales de la prensa

    no subordinados a la censura partidista, la organización de partidos

    políticos y organizaciones no gubernamentales, las reuniones y

    manifestaciones pacíficas, y hasta los intentos de salida del país.

    Precisamente en el intento de salir del país hace algunos años,

    resultaron muertos en oscuras circunstancias dos ciudadanos que habían

    ocupado una embarcación con el objetivo de abandonar el paraíso del

    Caribe. Así mismo fueron ejecutados los ocupantes del 13 de

    Marzo, embestidos por otros tres remolcadores tripulados por sicarios

    del régimen que al no bastarles el hecho del abordaje y hundimiento de

    la embarcación, la emprendieron a barrer con chorros de la cubierta

    del barco que se hundía y ahogaron a los que lograban seguir a flote.

    Cuarenta cubanos, incluidos diez menores de edad, murieron en la masacre.

    Dos avionetas civiles fueron derribadas sobre aguas internacionales por

    aviones de la Fuerza Aérea Revolucionaria, lo que llevó a la muerte a

    cuatro pilotos que, según aseguran las autoridades cubanas, amenazaban

    con bombardear La Habana con algo tan peligroso como volantes

    anticastristas. Según el propio gobernante, tomó la decisión él en

    persona porque ya lo tenían cansado.

    En el año 2003, un grupo de jóvenes que habían secuestrado una

    embarcación, fueron juzgados sumariamente como escarmiento para detener

    la ola de secuestros de embarcaciones, en menos de 72 horas tres de

    ellos resultaron fusilados y el resto condenado a penas entre treinta

    años de privación de y cadena perpetua.

    La ley penal cubana no contempla penas tan severas para la

    ni para el secuestro de embarcaciones, menos cuando en el hecho no hubo

    daños materiales ni se puso en peligro la vida humana. Por otra parte,

    es un principio del derecho que las leyes penales no tienen como

    finalidad el escarmiento o la satisfacción de intereses personales de

    algún personaje.

    Cuando a los gobernantes cubanos no le han bastado sus propias leyes, se

    inventan otras al estilo de la Ley 88, conocida como "ley mordaza", o

    sencillamente acuden al asesinato público y brutal como en el intento

    fallido del caso Aspillaga, ex agente de la Inteligencia cubana que

    desertó en Europa, o a oportunas, repentinas y particularmente

    mortíferas enfermedades de origen desconocido, o a retirarle el agua a

    un preso en huelga de hambre hasta verlo morir, o el exceso de celo de

    unos policías que con golpes de tonfa provocan una pancreatitis aguda en

    Santa Clara, o al automovilístico al más puro estilo "rápido y

    furioso".

    En el caso del "accidente" que costó la vida a Oswaldo Payá y a Harold

    Cepero, a pesar del esfuerzo propagandístico desplegado por el gobierno

    cubano, los argumentos no convencen, entre otras cosas, porque sigue

    sin ser visto por ninguna parte el árbol fatal. En las fotos aparecidas

    en Internet, aparecen huellas de golpes en la parte posterior del

    vehículo, que no se ven en las mostradas en el Noticiero de la

    Televisión Cubana aunque se supone sean las mismas.

    Un tiempo atrás, la desaparecida Laura Pollán sufrió un ataque similar;

    hace unas semanas el propio Payá fue víctima de un accidente provocado

    por un vehículo que lo embistió hasta volcarlo; la hija del líder

    opositor recibió poco antes de los hechos una llamada desde el automóvil

    en que viajaba su padre, que le advertía la persecución de que eran

    objeto por un vehículo que los embestía para sacarlos de la vía.

    Mientras, el español procesado se ve impedido de asesoramiento legal en

    tanto el proceso se halle en fase de instrucción, lo que lo pone en

    estado de indefensión y a merced de la policía. Por su parte, el sueco

    Modig, una vez en su país, no ha dejado de hacerse el sueco, y ha

    declarado que no hará declaraciones (¿?) para no perjudicar al español

    Carromero.

    El modus operandi está perfectamente definido: embestir y hundir,

    embestir y volcar, amenazar, encarcelar. Raúl Castro acaba de ratificar

    la orden de que contra los disidentes vale todo, desde agentes y

    oficiales de la disfrazados de pueblo, hasta

    sicarios de las Brigadas de Respuesta Rápida o choferes entrenados para

    matar. La represión es vital para cualquier dictadura, no van a medir

    métodos ni consecuencias a la hora de deshacerse del que consideren molesto.

    El dictador está perdido, lo sabe, y aún así prefiere hablar con el

    norteamericano y no con su propio pueblo. La pérdida de

    posibles interlocutores le deja como única opción hablar con el espejo

    del baño mientras se afeita. En esto al menos ya tiene experiencia.

    Para Cuba actualidad: hildebrando.chaviano@yahoo.com

    http://hchaviano5.blogspot.com

    http://www.twitter.com/hildebrandoch

    http://primaveradigital.org/primavera/politica/54-politica/4874-castro-justicia.html

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