Ley Mordaza – Gag Law
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    El carnaval de los dictadores

    El carnaval de los dictadores
    [11-02-2016 00:32:28]
    Instituto Interamericano por la Democracia

    (www.miscelaneasdecuba.net).- Los gobernantes no democráticos del
    socialismo del siglo XXI, o proyecto bolivariano en América Latina,
    ejercen y se aferran al gobierno con sus propias normas, las que han
    creado, una legislación con la que suplantaron el “estado de derecho”
    que estaba vigente cuando llegaron al poder.
    Esto presenta un escenario en que los violadores de la ley y la
    democracia se amparan en disposiciones jurídicas que prepararon
    especialmente para su beneficio, se protegen con ellas al margen de todo
    principio de respeto a los derechos fundamentales. Se trata de su
    “legalidad que no es lícita ni legítima”, que ha hecho desparecer la
    igualdad jurídica de los ciudadanos y hace impunes a los gobernantes.
    Es un carnaval jurídico, el carnaval de los dictadores.

    Carnaval es la fiesta popular, la celebración que precede a la cuaresma
    cristiana, la de las mascaradas, bailes, farras, comparsas, bullicios y
    regocijos, es por su propia naturaleza de simulación y fantasía. El
    carnaval representa un “periodo de permisividad y cierto descontrol”,
    una ruptura simulada de la normalidad y por eso su característica de
    máscaras y disfraces. Es un hecho ficticio y esencialmente temporal,
    debería ser una fiesta de tres días pero es tan interesante y atractivo
    que hay lugares donde puede durar hasta tres semanas. Esta fiesta del
    desenfado, ha dado lugar a un concepto de contenido más serio que
    representa y sirve para señalar un “conjunto de informalidades y
    actuaciones engañosas”.

    Es precisamente el propósito y la naturaleza de simulación y engaño la
    que muestra como “institucionalidad jurídica de carnaval” a la creada
    por los regímenes dictatoriales de Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia y
    Nicaragua. Son ordenamientos jurídicos integrados por normas que en
    estados democráticos nunca hubieran sido siquiera propuestas, no
    hubieran sido aprobadas, y en caso de alcanzar condición legal, hubieran
    sido denunciadas por la prensa libre, condenadas por la opinión pública,
    y pronta y definitivamente anuladas y/o corregidas por el órgano
    judicial o por el encargado del control de constitucionalidad.

    El problema radica en que los “ordenamientos jurídicos de carnaval”
    están vigentes -por muchos años- en los estados sin democracia,
    controlan la vida y patrimonio de sus ciudadanos y respaldan los
    atropellos de los gobernantes que se presentan como presidentes cuando
    en que verdad son dictadores. En el carnaval de farándula un “bando
    bufo” es una proclama o declaración “cómica cercana a lo grotesco”, pero
    en el carnaval de los dictadores del socialismo del siglo XXI son
    acciones de cada día, casi de cada acto de gobierno, de cada abuso, de
    cada violación de los derechos fundamentales, de cada acto de corrupción
    legalizado, de impunidad.

    Recordemos las denominadas “leyes habilitantes”, la mayoría con efectos
    jurídicos vigentes, que en Venezuela permitieron a Hugo Chávez y Nicolás
    Maduro gobernar dictatorialmente llevando el país a la crisis económica
    en la que se hunde. Basta revisar que la última “ley habilitante
    antiimperialista” otorgó a Maduro “poderes suficientes para defender la
    paz y el desarrollo integro de Venezuela ante la amenaza de EEUU” (no es
    un bando bufo, es solo un ejemplo de las leyes de carnaval). Pese al
    control absoluto de todos los órganos del estado hasta el 5 enero
    pasado, Chávez y Maduro usaron las leyes habilitantes a discreción.

    La organización de defensa de la libertad de prensa Fundamedios de
    Ecuador, reporta en censuracom.ec que en el año 2015 Rafael Correa y su
    gobierno cometieron 377 agresiones contra la prensa libre, amparados en
    la “ley mordaza”, cuyo contenido y aplicación la presenta como ejemplo
    del fantástico ordenamiento jurídico para blindar una dictadura, que
    entre sus perseguidos y exiliados tiene periodistas por columnas de
    opinión y trabajos de investigación, empresarios cuyos medios de
    comunicación siguen en poder del gobierno y dirigentes indígenas.

    El Gobierno de Nicaragua acaba de expulsar del país al director para los
    programas de América Latina de la organización promotora de los derechos
    humanos Freedom House, para impedirle que se reúna con la sociedad
    civil. El hecho ha sucedido una semana después de que Feedom House
    calificó a Nicaragua como “parcialmente libre”. El jefe del estado
    Daniel Ortega tiene ya aprobada su reelección lograda por simple
    procedimiento legislativo para perpetuarse en el poder.

    En Bolivia el gobierno maneja una campaña de abusos y miedo, buscando
    modificar su propia constitución de carnaval de 2009 con un referéndum
    que permita la permanencia indefinida de Evo Morales. El control total
    del denominado Tribunal Supremo Electoral, de su propia creación y
    sometido totalmente al gobierno, es la esperanza de que el fraude logre
    lo que los bolivianos NO quieren. La corrupción de Evo Morales ya no se
    disimula: el último escándalo del “jefazo”, sexo, créditos, cientos de
    millones de dólares y negocios con la China es sin duda el “carro
    alegórico” más importante de un carnaval que el oficialismo pretende
    disimular con más “bandos bufos” que ya nadie cree.

    El dictador cubano Raúl Castro ha dejado en Francia la señal perfecta de
    su carnaval de 57 años con su nieto guardaespaldas Raúl Guillermo
    Rodríguez Castro, y las amenazas denunciadas por el periodista Hugo
    Clement, quien cuando reclamó diciendo “es la libertad de prensa señor,
    no estamos en Cuba” recibió la respuesta “tienes suerte de que no
    estamos en Cuba…estarías muerto”.

    Carnaval de los dictadores, carnaval continuo pero no perpetuo ni impune.

    Por Carlos Sánchez Berzaín, Abogado y politólogo. Director del
    Interamerican Institute for Democracy.

    Source: El carnaval de los dictadores – Misceláneas de Cuba –
    www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/56bbc88c3a682e15a02ab75a#.Vr3puvIrLjY

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